enero 06, 2018

Afterwords.

Turn the light off when you leave, close the door you're free from me. Afterwords - The Gathering.



Hoy parecía un día como cualquier otro. Salí de casa, me subí al coche y conduje hasta el trabajo escuchando música, sin otra cosa más en mi cabeza que no fuera la obsesión por esa banda israelí que desde ayer me anda rondando. Tamborileaba los dedos en el volante esperando que la luz del semáforo cambiara. Pensaba también en lo mucho que necesitaba un cigarrillo y un café. Quizá más lo segundo. 

Realmente parecía un día como cualquier otro, una sencilla comida con las compañeras de trabajo, unas cervezas y la tarde soleada. El sol bañando mi cara de camino a casa, parecía un atardecer de esos que el otoño nos regala. Y por primera vez luego de muchos días con sus noches, me sentí feliz, tranquila.

Me reía de la comedia de bajo presupuesto que la televisión nos regala y de los chistes rosas que contaba mi tía. Vi jugar a los chicos en la calle y reí por las ocurrencias que tenían, me reía con ganas, como pocas veces. 
Al llegar a casa solté la bolsa y me tiré en el sofá a ver el techo, a pensar en todo lo que había sucedido durante tanto tiempo, a pensar en los errores, en los días felices, en el atardecer a la orilla de la playa, en las heridas provocadas por caídas sin sentido, en la angustia de nuestra gente cercana. Pensé en todo. En lo que tenía, en lo que quería, en lo que buscaba. Y después de pensar en todo eso, me acordé de ti. Tomé el teléfono y borré todas las fotografías, incluso aquella en la que sonreímos sin ver a la cámara. 


Tal parece que los sábados son mis días favoritos para terminar.




Clavos de olor.