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Mostrando entradas de noviembre, 2013

Once años.

Dolió. De una forma muy parecida a cuando la delgada hoja de afeitar, abre surcos en la piel. Era un dolor silencioso, progresivo. Quería gritar pero mi voz se ahogaba. Se perdía en este escenario, al que nunca supe como fue que llegué. Me encontraba en casa, de eso podía estar segura. Pero era diferente, era igual a cuando tenía once años. El calentador de agua, nuevamente, necesitaba de leña y cerillas. La puerta de la regadera tenía ese penoso color naranja que tanto odiaba. Y sin embargo, me daba cuenta de que no tenía once años y que era imposible que, de la nada, el pasado se materializara frente a mis ojos.
Entré y todo estaba a oscuras, solo se escuchaba el ruido del refrigerador. Abrí la puerta de la habitación del fondo, esperaba encontrarla ocupada por un cuerpo. Esperaba escuchar su acompasada respiración, el olor a brillantina tan característico. Pero no había nadie, la cama estaba hecha, la pequeña televisión a blanco y negro descansaba sobre el buró, igual que cuando t…

No le cuentes a mi madre.

Fotografías, crímenes, salidas repentinas y otras cosas.

Me encontré una fotografía nuestra. La última que nos sacamos después de tantos años. Pude adivinar la timidez de mi sonrisa y la emoción que brillaba en tus ojos. No hemos salido mal. Recuerdo la de fotos que nos sacabamos antes, solo porque sí, porque no había más qué hacer. Y ya no las tengo porque la parte de mí que iba para todos lados buscando pretextos para verte, se fue de vacaciones y no quiso volver. Se llevó las fotografías y me dejó aquí sola, con la hoja en blanco y lista para empezar de nuevo. Pero el montón de hojas, ansiosas de nuevos inicios, no logran llenarse. Porque soy un criminal y los criminales, regresamos a la escena. No para limpiar el cochinero. Quizá, esa sea la razón por la que comenzar otra vez, se ha vuelto difícil. Todos mis crímenes me han hecho feliz y tengo el mal hábito de siempre regresar a la página que me estremeció el alma. Porque me gusta releer y comprender, antes de seguir con las historias. Y nosotros fuimos historia.
He pensado muchas veces …