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Restos Urbanos.

Generalmente la mayor parte de las personas, comprenden al arte como la perfección de la obra en cuestión (entiendase cómo música, pintura, escueltura y/o literatura) una monalisa digamos o tal vez una Venus de Milo, obras bastante bellas y de un renombre historico para la humanidad.
Pero vivimos en una etapa de la vida en la que, todo es más importante que el arte. Formamos parte de una sociedad qué lleva una vida acelerada, en la qué lo único importante radica en tener dinero para sobrevivir al siguiente día. Tan acelerada es nuestra existencia actual, qué nos olvidamos de poner atención en ciertos detalles que forman la escenografía diaria de cada uno de nostros.

La forma más magnifica de expresión qué tiene el hombre es precisamente el arte, es una manera de mostrar todo aquello que normalmente no diríamos, pero qué se empeña en ver la luz.
Hoy en día el gobierno, trae muy de moda la construcción de puentes en dónde a final de cuentas, no sirven de nada pero "hacen más bonita" a la ciudad, yo vivo en un lugar dónde el tráfico no existe, por ende me pregunto todos y cada uno de los días ¿para qué tanta pinche esrtuctura de esas?, quienes usamos el transporte público para movernos de un lado a otro, resulta totalmente inútil.

Pero, se preguntaran que tienen que ver los puentes con todo esto. Cada ciudad, de éste bellisímo -y corrupto- país sufre de la misma plaga (Hoy no son los cholos, pero son parientes): Graffiteros. Me cuesta reconocer qué entre esa bola de vagos aficionados a las latas de colores chillantes, hay verdaderos artistas. El problema recae cuándo su "arte" se vuelve totalmente pendejo, con letras que sólo entre los de su misma especie pueden entender y qué su afán de expresión, se ve totalmente anulado puesto que nadie sería capaz de comprender que es lo que dicen esas arañitas que estan en los puentes, camiones, muros de soriana y un largo etcétera.

Hace aproximadamente, 12 años o tal vez más, el muro de una construcción que nunca llego a su fin adoptó un graffiti -qué sería mejor llamarlo mural- tan chingon, por sus colores y su diseño prehispánico qué si así fueran todos, me cae que hasta daría gusto.
Al gobierno nada le cuesta, darle a éstos chavos su espacio para hacer buenas obras de arte (por qué en verdad lo son, apuesto a que ninguno de ustedes puede jugar así con los colores ¬¬), el problema recae en que éstos mismos chavos, no saben respetar ni su casa. El hecho de que cada pared recién pintadita que ven, lleguen a arruinarla, es suficiente razón para querer encarcelarlos, no es precisamente el que quieran reprimirlos. Primero la cagan y luego, se ponen de nenas.

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