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¿Y ahora qué?

He decidido qué lo mejor para mi salud mental es adoptar una postura de completa indiferencia hacia las cosas que le pasan a mi entorno, ¿por qué? por que aunque me queje y mande un mail con quién sabe cuántas gentes a favor, nada cambiará.

Me causa una gracia infinita la gente que se queja de Calderón, esa misma gente que le dió su voto en el 2006. Saben qué? yo no me quejo y no lo hago por que no me tome siquiera la molestia de ir a votar, simplemente por qué sabía que votara por quién votara nada iba a cambiar. Así como con Calderón, anteriormente nos quejamos de Fox, de Zedillo, de Gortari ni se diga y me puedo de ir de presidente en presidente hasta llegar a Don Porfi. Siempre es lo mismo y así será hasta que nosotros mismos nos pongamos las pilas.

No necesariamente tienen la culpa los servidores publicos, sino nosotros mismos que no somos capaces de proveer a las futuras generaciones de una buena educación.  Estamos tan metidos en un mundo de superficialidad y ambición de ser el mejor en lo peor, qué la verdad ese es el principio de todo mal que aqueja a nuestra sociedad.

Imaginen el valor que tiene la protesta de alguién que no es capaz de conservar un trabajo por 3 días por pinche huevón y comparenlo con la protesta de quién se ha partido el lomo para llegar hasta dónde está. Mucha gente me pregunta qué por que detesto a las personas, no las detesto por qué sí aunque aparente lo contrario. La verdad somos seres totalmente repugnantes que no tenemos el más minimo interés de qué las cosas cambien, la prueba está en las acciones cotidianas de cada día.

Desde la más insignificanete cosa como lo es tirar una envoltura en la calle hasta el homicidio si quieren, es signo de qué como sociedad no somos más que una manada de animales qué siguen a algún pastor, llamese Dios, Calderón, Alcalde ó Médico brujo. Y mientras sigamos esperando que alguién nos resuelva los problemas y nos convirtamos en un país del primer mundo, lo único que conseguiremos será una patada bien dada en el culo, para rematar con un "Chinga tu madre (Inserte nombre de su presidente favorito)" mientras agitamos el brazo enfurecidos. Así de simple we...

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