junio 30, 2009

Soy un desastre, en serio.

Ya desperté de mi letargo, ya recuperé mi energía y ya recogí todas las latas de cerveza y colillas de cigarro del lugar dónde vivo y por eso ya estoy aquí posteando. Había perdido la memoria e incluso he llegado a la conclusión de que para mí el domingo jamás existió, nunca lo viví y por ende jamás recuperaré todo lo que pude haber hecho ese día. Ya pasó la fiesta hippie de mi amiga, en la que sólo ella fue la única que se disfrazó... a mi al final me dio harta hueva, pero que rica estuvo la pisteada.

Total que otra amiga cumple años mañana y ya será legal en todo el mundo y podremos gastar nuestra fortuna juntas en las vegas, pero yo no me acordaba (no les digo que perdí la memoria) sino que platicando amenamente por el MSN me dijo: Güey caile a mi casa el miércoles para ver que armamos. WTF? pensé yo, por que en miércoles no mames, apenas me estoy recuperando de una y ya estoy en otra. Así que tratando de atraer los recuerdos a mi mente me llegó un mensaje en letras gigantescas y de color amarillo "ES SU CUMPLEAÑOS PENDEJA Y TU JURASTE A TODOS LOS DIOSES QUE LE HARÍAS UN PASTEL" ¡santísima virgen de Guadalupe, el pastel! exclamé con harta desesperación y un color tomatoso en mi cara.

Siendo sincera con ustedes mis queridos lectores yo cocinando no se hacer ni el 1% de lo que un humano con un IQ de 100 puede. Puedo hacer cualquier cosa (incluso volar y hablar con las aves),pero menos algo decentemente comestible... y es qué, cuándo cocino para mí todo es bajo mi propio riesgo y quizá después de todo no es tan malo... sigo viva. Y con lo qué me gusta cocinar.

Pero ayer fue la culminación de mi nulo talento de cocinera, encontré alitas enchiladas de pollo en el congelador y pensé: Genial! ésto será más fácil de lo que imaginaba. Calenté pasta en el micro, hice una nutritiva ensalada y puse las alitas enchiladas de pollo a freír en una sartén, hasta que mi instinto me dijo: ya estan.

Me senté feliz puse mi comida en la mesa y a lo que iba, la pasta y la ensalada perfectas pero no puedo decir lo mismo de las alitas enchiladas de pollo... qué no sólo estaban pendejamente frías (casi congeladas) sino CRUDAS! incluso más crudas que yo, en verdad quería llorar. Afortunadamente mi madre llego y después de burlarse de mi inutilidad, me las cocinó como deben de ser.

Mamá: ¿Aún quieres hacerle el pastel a More?
Yo: ¿Por que no me compras uno y digo que lo hice yo?
Mamá: No :)
Yo: Soy un desastre... ¿verdad?
Mamá: Eres mi hija y aunque quisiera, no puedo hacer nada al respecto.
Yo: Gracias.

Cuándo tu propia madre acepta que eres un fracaso y te lo dice con honestidad quiere decir que las cosas están muy bien, pero que jamás te comprará el pastel. Mañana compraré muchos gansitos y una cajita de velitas, no voy a dejar que se me cierre el mundo por culpa de un talento con el que no nací, de todos modos ni es mi culpa.


¡Feliz Cumpleaños More :D!


Así iba a ser el pastel que le haría, es obvio que ni tocada por Yísus me iba a salir, soy un verdadero desastre snif snif.


3 comentarios:

  1. Gansitos al rescate.. o pingüinos, por qué no.

    LAs alitas enchiladas tienen que parecer quemadas para que esten medianamente cocidas... bueno, al menos eso me pasa a mi.

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  2. ¿qué canciones se oyeron en esa fiesta hippie?

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  3. Yo pienso que en realidad tu eres handycap y vulgar.

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Aclaración y quejas.