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Sé que lo sabes.

Ésta mañana ví a un hombre sumamente guapo y alto, mientras en mi mente iban y venían un sin número de declaraciones de "amor" a su persona, en mi ciudad no todos los días se ve un hombre tan guapo y alto como él.
Cuando se acercó más me dí cuenta que no sólo se trataba de un hombre guapo y alto, si no que además de eso ¡yo lo conocía!. Yísus seguramente andaba de buenas para haberme mandado semejante creación. Se trataba de un compañerito de la primaria, que nadie de quienes lo conocíamos nos hubieramos esperado semejante transformación casi perfecta y es que lo único que le falto fué tener cabello largo y motocicleta para haberle pedido matrimonio.
Despues de mi encuentro con él me acordé de lo que hacíamos juntos cuando niños y es que, él y yo nos llevabamos bien, no eramos los mejores amigos, pero jugabamos juntos a los power rangers y él era el rojo (♥).

De lo poco que recuerdo de esa etapa es que yo era una niña tranquila y él era el típico niño problema del salón, una vez por ir jugando en el camión con su primo Francisco que también estaba con nosotros en el salón, dejo su mochila olvidada en el camión y su mamá tuvo que perseguir por casi todo el ranchito a la unidad en la que anteriormente habían viajado.
A veces a mitad de las clases nos la pasabamos peleando por razones que a estas alturas de la vida desconosco (Las drogas y el alcohol no pasan en vano),pero seguramente eran peleas mariconas del tipo: Maestra Jorge (♥) me esta diciendo cosas, snif snif.
Una vez, Jorge (♥) despertó en mí el instinto criminal que todos llevamos dentro, ya que en una de nuestras peleas mariconas las cosas subieron de tono y yo en ese tiempo tenía el horrendo hábito de morder el borrador de los lápices hasta que solo quedara la laminita y éste se convirtiera en un utencilio punzocortante a tal grado de que me hizo enojar tanto que para defenderme le encaje mi utencilio punzocortante en el brazo, dejandole un oyito digno de alabanza el cual lo hizo llorar y en venganza me acusó con la maestra y por primera vez en mi vida de estudianta, fuí a parar a dirección (Años más tarde me convertiría en clienta distinguida).
A raíz de ese incidente la relación fué más distante (casi me daban una orden, de esas donde se deben alejar un mínimo de 3 mts. de la persona agredida/acosada) snif snif pero muy en el fondo, sabíamos que aún eramos amigos.

Pasaron los años, llegamos a la secundaria y entro a la misma qué yo, sólo que él en el turno de la tarde y era muy raro que nos vieramos, sólo las veces en las que yo me quedaba de nerd a mis prácticas de poesía coral y el machu pichu.
Obviamente las cosas ya no eran las mismas, sólo nos saludabamos, pero muy en el fondo sabíamos que aún eramos amigos snif snif.
Llegó la prepa y con ella, mis ganas de ser libre e ir a antros por que era la onda (y ahora los odio, que bella puede llegar a ser la vida despues de todo), no estoy muy segura pero creo que fué una novatada en un antro naquísimo de por aquí, que tiene pajaros exoticos de color rosa y que se paran en una pata, dónde nos encontramos él, otros ex compañeros y yo. Vaya que había cambiado, el más feo del salón ya me parecía atractivo y el niño mas pequeño de estatura ya era enorme (Los hombres altos son realmente sexys), insisto en mi mente iban y venían un sin número de declaraciones de "amor".

Seguramente fué la última vez que los ví y aún recuerdo sus burlonas palabras: Mírate nada más, tan calladita que eras en la primaria y en lo que te has convertido jajaja.
Al último de esos hombres guapos que tenía como amigos en la primaria y que ví, fué en diciembre de 2007 amenizando una fiesta a la que yo asistí y no es que sea comediante, estaba tocando el saxofón, me saludó con gusto al igual que yo y la mujer que lo acompañaba era fea.
Hasta hoy, que me topé con Jorge (♥) y nos vimos como dos extraños, no estabamos seguros si eramos o nos parecíamos, cada uno siguió su camino sin cruzar una palabra... Pero muy en el fondo sabemos que aún somos amigos.

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