marzo 25, 2009

De tu música a mi música, pues mi música.

Una de las cosas que más disfruto sin duda alguna es hacer música, además del sexo y las perforaciones claro está. Creo firmemente en aquella famosa frase de Nietzsche que dice "sin la música, la vida sería un error" hay quienes dicen que la vida ya es un error y que la música y todas las bellas artes en general son un intento para disimularlo, pero nadie cree en palabras de emos filosofos así que no importa mucho lo que crean de la vida.
La música existe desde siempre o me van a decir que nunca han escuchado las melodías que produce el viento, si su respuesta es no, significa que no han vivido lo suficiente o bien, no son capaces de apreciar los sonidos naturales. Para muchas personas la música comienza con las sinfonías de Beethoven o los requiem de Mozart.

Todo ser humano tiene oído de músico, sabe diferenciar lo bueno de lo malo pero lo que le falta es el sentido común. Yo no digo que mi música sea mejor que la de mi vecino -Qué si lo es-, tampoco lo juzgo por poner a todo volumen a Intocable, que he de confesarles que admiro de sobremanera al bajista de esa agrupación, quizá en el siguiente post hable de ello.
Tampoco me quejo que el nieto de mi vecina sea tecladista en una banda de pasito duranguense y que toda la tarde este tocando la misma canción. Total no es mi pedo.
Lo que si me emputa, es que a pesar de yo respetar los gustos nefastos de las personas, esa gente esa, la que tanto odio sin conocer la razón, no respete lo mío.

Como les comento a mí me gusta la musica, ojo la música. Lo mío lo mío siempre lo he dicho es el mérol para muchos, música del diablo, ruido innecesario o cualquier cosa despectiva que se le ocurra a la persona.
Lo que me atrajo del mérol en mis inicios fue lo bien elaborado de la música, en aquel entonces yo no conocía nada más allá de Metallica o Iron Maiden, hoy gracias a mi padre Dio hay en mi cabeza y en mi disco duro una variedad enorme de bandas a las que les debo mucho.
El otro día un amigo me comentaba que muchos niños mérol, siguen a Cannibal Corpse por dos razones las portadas sangrientas de los albums y el hecho de que suena bastante agresivo. Si bien es cierto, pero cuando verdaderamente escuchas a Cannibal Corpse notas algo que muchas bandas de su genero suelen usar, el ritmo blues.

Eso es exactamente lo que me gusta del mérol, que en sus arterias fluyen verdaderos músicos, no nos vayamos tan lejos tenemos a Dream Theater, dudo que algún guitarrista aficionado pueda tocar de una forma parecida a Petrucci, o que un baterista cualquiera aplique los destiempos de la misma forma que Portnoy o que haga los solos de bajo de John Myung. Simplemente no se puede a menos de que tengas una formacion musical desde niño o bien haber nacido siendo un genio como Mozart o Freddy Mercury (♥).
Pero eso a la gente le parece innecesario y quita demasiado tiempo, para ser famoso aparecer en televisión y ganar los millones, no importa que tengas una voz horrenda o uses playback mientras te luzcan bien las mini faldas o tus canciones se puedan disfrutar en una cantina, nada de lo que yo mencione importa.

¿Apoco creían que RBD estudió música en Berklee y que Valentín Elizalde nació con talento?

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