febrero 07, 2009

Crónicas de alguién que ni así quiere dejar el alcohol.

Ayer le dije a la peque, que la última vez que me había puesto ebría fué en mi cumpleaños de eso hace más de un mes. La plática era de cómo le parecía sumamente estúpido que una persona saliera cada fin de semana a ponerse hasta la madre y hacer cosas vergonzosas, estoy segura que lo decía para hacerme sentir miserable puesto que me odia.

La plática no trascendió tanto por que yo tenía que irme a bañar y la amenazé con avergonzarla públicamente en el blog hasta que pidiera clemencia, cosa que no hará por que mis palabas le valen madre, ¿ya les dije que me odia?.

Pero el motivo de mi post no es tanto en la plática que tuve con la peque, vamos tampoco me quitaron el sueño sus palabras llenas de maldad, apenas me acordé de eso y a mi mente vinieron todas las cosas que he hecho bajo la influencia de tan rico elixir de los Dioses.

La primeritita vez que me tomé una cerveza fué cuando estaba en tercero de secundaria, una fiesta que le organizamos a nuestra maestra de inglés por que se iba retirar de la escuela para irse a Inglaterra, muy mona ella. La maestra era una maldita para empezar, siempre me regañaba, nos teníamos un odio mutuo dentro de las instalaciones, fuera de ellas eramos amiguis mil. La maestra estuvo escasos 45 minutos conviviendo con sus adorados alumnos, había carne asada, botanas, guacamole, winnies y refresco hipermart de 666 ltos. Cuando ellá se retiró, la fiesta se convirtió en fiesta, salieron los cigarros y la cerveza (Por qué ya eramos grandes) yo en ese tiempo no fumaba mucho y no pensaba hacerlo por que mi mamá iba a ir por mí a las 10:30 (ja!) y si olía a cigarros me regañaría muy feo. Chimal, el dueño de la casa dónde hicimos la fiesta, saco el cartón de chelas, purititas coronas y yo, que creía que el alcohol era malo, me resistía, quería irme al cielo. Total que la tentación pudo más y agarré la chela, le puse limonsito y sal para que no me supiera tan feo y vengase. No me la terminé, y tampoco recuerdo el desenlace de ello.

Cuando estaba en prepa y me cambié al turno matutino, a las dos semanas me invitaron a una "peda" en casa de la tía de Diego y yo accedí por que todos los que irían eran de los mas populares de la prepa, los cosmopolitas. Había coronas, Marlboro blancos y muchas habitaciones para realizar actos sexuales.
Tres coronas fueron suficientes para encerrarme en un cuarto, yo sola, hasta que se me bajara la peda, luego Isis me corrió por que quería usar el cuarto. Creo que me caí y viajé en camión ebria hasta dar a un lugar desconocido y tener que pagar un taxy para poder llegar a mi casa.

Ya cuando la madurez había llegado a mi vida y me metí de lleno en el ambiente musical, era casi imposible evitar el alcohol. Acababa de entrar a la unviersidad y no solía beber seguido. Conocí a Iza, y poco despues me invitó a La Mansión, definitivamente estabamos bien peras, me contaba de como a la cuarta chela ya las andaba dando. Nos tomamos 5 victorias, unas cortesía de Emmanuel. Sí, estabamos "hasta la madre" y nos reíamos de cualquier cosa, que si el cenicero, que si esto y lo otro. Recuerdo que duro cerca de 15 minutos burlándose de mí, por que me preguntó que como regresaría a mi casa, yo le dije ebriamente que en la Dodge, ella respondió, no recuerdo que tuvieras camioneta, yo le dije: no Iza, en las dodge patas. Algo estúpido, pero la ebriedad no lo notaba.

Llego una tocada en el Isis, venían bandas de Monterrey y mi banda también tocaría esa noche, Emmanuel como siempre, invitandome cervezas, las demás no se de donde salían, por que revisaba mi cartera y tenía dinero suficiente para alimentar a los niños de África. Estaba tan ebria, que al momento de tocar me enredé en los cables y casi me mato con el equipo de sonido. Al terminar el evento y que ya me iba a mi casa dí tres pasos, me sostuve en un poste y me puse a vomitar. Iza recogió mi cabello y me dijo: Anda anda, vomita más, estas hasta la madre güey. Al terminar mi obra de arte le comenté que mis desechos se parecían al Papa.

Se organizó un toquín de despedida para una de las bandas que más mamaban en la laguna, Steel Tormentor. Yo fuí y estaba tan ebria que dí el discurso más pendejo de mi vida, no recuerdo que dije, pero lo sé por que está grabado y un amigo me lo dijo mientras se burlaba de mí.

En la tocada de Asesino, en donde la cerveza me llovía. Estuve tan imbécil que me quedé semi-dormida en una de las mesas, un amigo, también hasta la madre, me puso sal en la cabeza...

Una vez, Iza me dijo que quería llamar a mi ex pero marqué un número equivocado, sabrá el altísimo que barbaridades le habré dicho al sujeto que contestó.

En un rancho lejano, jugando botella me caí sobre una cubeta de agua, una fogata y mucha tierra por supervisar el reto que había impuesto.

Despues de la peda en un rancho lejano, ibamos en el carro del Gato y yo iba a vomitar abrí la puerta y según Oscar, casi me mato al averno. De no haberme sujetado de mi larga cabellera, no estaría contandoles.




Mañana la segunda parte, por que si sigo escribiendo el post se tornará sumamente largo.

2 comentarios:

  1. hahaha lástima que en Zac no la pude poner peda :(


    atte big tuiste

    ResponderEliminar
  2. jajajajaja me hiciste reir sin ganas.
    No no te odio.
    Al contrario, siento que te quiero, tuns tuns tuns xD
    y no tampoco lo dije para hacerte sentir mal xD
    eso siempre lo digo, solo daba mi punto de vista xD
    jajajajajajaja
    pero vaya aventuras xD
    si un dia se da chance de salir contigo no lo dudare xD y claro llevare mi camara! xD
    jajajajajaja

    se le quiere ;D
    y no la odio n.ñ
    jajajajajaja

    bae pues ;D


    P.D. llorare de la emocion
    me mencionaste xD

    ResponderEliminar

Aclaración y quejas.