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Alguién se la robó.

Yo siempre me estoy quejando de todo, pero el hecho de quejarme no soluciona las cosas asi que si su solución es sencilla mejor trato de arreglarlo, para que tanto pedo.
Pero ésta vez es diferente, yo siempre he puesto ante todo la palabra libertad, me parece una palabra hermosa y profunda, sé que hay personas que desgraciadamente carecen de ella por diferentes circunstancias pero a pesar de eso, el hecho de seguir luchando sin dejarse caer, también los hace libres, libres de mente y espíritu.

Para hablar de libertad, no es necesario ser una persona a la cual le valen madre los regaños de los padres y que se jactan de hacer lo que ellos quieren. Para hablar de libertad tampoco es necesario viajar por todo el mundo sin que nadie los detenga. Ser libre no es eso, el ser libre empieza desde adentro, desde el momento en que respetas las ideas, las costumbres y la forma de pensar de otras personas, el ser libre no necesariamente se debe sentir despues de abandonar la cárcel, un manicomio o un centro de rehabilitación. Existen numerosos grupos activistas como Peta y Green Peace que piden a gritos la libertad y el respeto animal, pero ellos no lograrán nada si el ser humano no empieza a cambiar por si mismo.

Nosotros los humanos nos hemos hecho creer que tenemos un poder que nadie, absolutamente nadie puede destruir, que eso a su vez nos da el derecho de hacer con este mundo lo que queramos, poco a poco lo estamos destruyendo y quienes se ponen a luchar para evitarlo, son una minoría, una minoría que comparada con los demás, solo son unos locos a los que les gusta soñar. A mi me gusta soñar con el ya trillado "mañana será un día mejor" me gusta imaginar lo diferente que sería si el ser humano, por primera vez en verdad empezara a vivir.

Recuerdo que cuando empezé a leer el periódico de mi ciudad, tendría yo apróximadamente unos 14 años, siempre antes de irme a la escuela lo leía, tenía un profesor que al iniciar su clase nos preguntaba sobre lo que venía en primera plana, yo tenía las respuestas pero nunca las decía para no quedar como una ñoña. Los delitos más cabrones que podían pasar en aquella pacífica ciudad, eran robos de tubería y alambre de cobre, mujeres golpeadas que a pesar de ello no dejaban al marido o pleitos entre un barrio y otro. Nada fuera de lo ordinario, ser policía era un trabajo sumamente aburrido en la ciudad.

Mi mamá siempre que veía los noticieros y hablaban de los índices delíctivos del DF o ciudades grandes, decía: Al vivir aquí nosotros estamos en la gloria.
Era cierto, caminar por la ciudad a las 3 de la mañana si ningún percance era cosa de todos los días y a mi me gustaba.
No sé en que momento cambió todo, al leer los periodicos solo vienen muertes, balaceras y más balaceras. Es obvio qué para la gente que vivimos aquí todo esto nos tiene preocupados y se que habrá muchos que dirán, que no es nada. Pero la verdad es que no estamos acostumbrados a esto y la neta no sé como alguién podría acostumbrarse.

Se nos acabó nuestra libertad, por qué caminar con miedo por las calles no creo que lo sea. Ahora el empleo mejor pagado en la ciudad es el de policía. Obvio nadie quiere entrarle y mi machete no creo que sea suficiente.

Comentarios

  1. En un principio pensé "comerciales del IFE hasta en el blog!!" jaja, pero en verdad tienes toda la razon, la libertad es nuestro unico tesoro, es la varita magica con la cual podemos hacer lo que nos guste.

    Aunque las cadenas que nos privan de la libertad, mas alla de ser fisicas yo pensaria que son mentales y es que mucha gente vive ENCERRADA en prisiones de realidad virtual donde se resguardan de una realidad lacerante y muy mal pedo.

    Ahora, es cierto, estamos secuestrados y nuestra libertad esta coartada con toda la inseguridad que hay. Por lo pronto he tomado mis prevenciones, lo cual no me hace menos libre pero si mas atemorizado.

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  2. El día que recupere mi libertad, será el más feliz de mi vida.

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Aclaración y quejas.

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