diciembre 12, 2008

Un post de la infancia.

Desde que mi madre me trajo a este mundo, siempre siempre he sido una persona de paz incluso más que la mismísima Madre Teresa de Calcuta yo pude haber ocupado su lugar si no fuera tan blasfema y anti-religión.
Nunca me ha gustado meterme en problemas y cuando lo hago salgo de ellos de la manera más civilizada posible, cuando entre a la primaria despues de un ambiente pacífico en el jardín de niños, pues uno espera lo mismo en la primaria verdad, pero muchas de esas veces no es así.
Yo era la niña estudiosa y consentida no sólo de mi mamá si no de la maestra lo que a muchos niños y niñas no les agrada y hacen hasta lo imposible por arruinar la vida de esa personilla que no tiene la culpa de ser buena onda.
Al principio todo marchaba bien, hasta que a mediados del ciclo escolar entro Perla, Perla... mi primaria está ubicada en una de las colonias más problematicas de la ciudad e infestada de cholos malandrines asesinos, por lo tanto la mayoría de los niños que vivían en esa colonia y por ende acudían a ese plantel se podría decir que estaban influenciados por los cholos, para ellos eran lo máximo y su sueño de toda la vida era llegar a ser tan malditos como ellos.
Pero les decía, Perla... Perla era de esas niñas influenciadas, la cabrona del salón... la que te quitaba el sándwich en el recreo, la que te hacía gestos y te sacaba la lengua y sobre todo, la que siempre traía embarrados los mocos en la cara, señal de que nunca se bañaba por las mañanas... aparte de peleonera, sucia... giu.
Yo nunca me he caracterizado por ser una socialita cualquiera (misantropía, misantropía), pero a pesar de ello siempre me porto amable con las personas pero ya si de plano me caen mal, pues que le puedo hacer, yo con Perla nunca jamás había cruzado una palabra yo tenía mi grupito de amigas y ella el suyo, compuesto por Nancy y... no me acuerdo como se llamaba la otra pero le decían "Chawis", ellas tres eran dinamita juntas, todas le teníamos miedo, bueno no miedo... pero guardábamos nuestra distancia con ellas, no vaya a ser el Diablo.
Una mañana yo estaba guardando mis útiles para salir al recreo, mis amigas ya se habían adelantado así que estaba sola, para mi mala suerte la Miss tampoco estaba, así que yo era presa fácil y si... llegó Perla, pero afortunadamente llegó sola, si no no estaría yo aquí contandoles, y si... me golpeó, primero contra la pared y luego cuando estaba en el piso... despúes de casi 15 años, me sigo preguntando el por qué lo hizo.
Despues de algunos meses la expulsaron de la primaria (Gracias Dios, gracias) y los siguientes años fueron tan felices hasta que llegué a cuarto de primaria. Ese año entro una niña que vivía cerca de mi casa, como a unos 20 minutos, se llamaba Elena, al principio ella y yo nos llevabamos bien a pesar de que también tenía finta de malora, nos llevabamos tan bien que un día la muy cabrona no me dejaba en paz, se sentaba en la misma banca que yo, me seguía a todos lados y cosas así de obsesivas, hasta que otra niña nueva entro y ellas dos se hicieron amiguis mil y a mi me dejó en paz... o por lo menos eso creía yo. No se por qué y ya es muy tarde para saberlo, pero dentro de ella se empezó a gestar un odio enorme hacia mí, un odio que culminó en sexto de primaria con un enfrentamiento detrás de los baños de niñas, yo tenía miedo de que me pegara, además estoy bien güey para eso de los trancazos, así que yo ya había aceptado mi fatídico destino, por suerte el intendente se dió cuenta del altercado y me salvó. Me costo un castigo por andar ahí de protagonista, pero a la otra también. Llegó la graduación y con ella mi libertad, yo ya no volvería a verle la cara a esa maldita, pero Dios me odia y la muy perra entró a la misma secundaria que yo, aunque por obvias razones a ella le tocó en el turno de la tarde y a mí en el de la mañana y digo obvias razones por que como que mi secundaria era muy acá, a los malandrines los mandaban a la tarde y a los "niños bien" a la mañana.
Total en segundo año de secundaria yo salía mas tarde de lo normal por que estaba en el grupo de poesía coral y declamabamos obras de Pablo Neruda y me los sé todos, para cuando salíamos, los de la tarde ya habían entrado, por tanto estabamos en sus "dominios", maldigo el momento en el que tuve que ir a tomar agua despues de mi ardua labor poética, terminé de tomar agua, levanto mi cara y... ¡SI AHÍ ESTABA ELLA! despues de más de un año del enfrentamiento, estábamos frente a frente de nuevo. Para ésto, ella me odiaba aún más por que según esto yo había dicho que era una maldita perra drogadicta. Lo de maldita perra era cierto, lo de drogadicta no, no me constaba y aunque así fuera, muy su pedo.
Para variar empezó a hacerla de tos y a decirme obsenidad y media y yo cómo pacifista que soy simplemente me defendí, y le dije que no mamara que "ya estaba grande" para seguir con su odio infántil hacia mi persona, que ya lo superara. Esto último como que le llegó, tanto que no dudo en lanzarme un golpe directo a la cara, pero valío la pena el golpe, despúes de eso dejó de molestarme y tuve una pubertad y adolescencia feliz.
Despues de algunos años fui a soriana y la vi trabajando en un modulo de Movistar y embarazada, luego ya no supe de ella... ¡HASTA AYER!.
El auto se quedó sin gasolina y tuve que ir por un poco y ahí estaba ella de despachadora y como yo nunca jamás había ido a cargar gasolina sin el auto, agarré lo primero que ví, una botella de 2 litros de Coca-cola, la srita que me atendió toda amable ella hasta me cayó bien pero en eso que me iba a despachar, escucho a lo lejos: HEY! EN ESE NO!!. Volteé a ver quién carajos había gritado y era ella, nuevamente estabamos en un enfrentamiento por pinches 30 pesos de gasolina, de no haber estado la policía ahí yo le hubiera disparado unos dos tres golpes por perra, además me la debía. La verdad no, por algunos momentos me sentí la misma niña golpeada y quería salir corriendo de ahí, despues de 10 años me sigue odiando snif snif, yo no puedo con esto.
Ah y para acabarla de chingar, me fuí sin mis 30 pesos de gasolina.

2 comentarios:

  1. Vaya, pues una infancia aburrida no tuviste ^^
    Siempre existiran los brabucones, yo tuve que aprender a defenderme, aunque la verdad prefiero no hacerlo, tarde o temprano se cansaran no?

    Que este bien Sorel, ojala y algun dia pueda charlar con usted ^^

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  2. En mi perfil puedes encontrar el contacto, así que cuando gustes ^^!

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