diciembre 05, 2008

Temporada de Juguetes.

Los juguetes son el tesoro más hermoso que el ser humano puede tener en su etapa de niño. Oh sí los juguetes, montones y montones de ellos, mi madre no sabía donde ponerlos, mi casa era el perfecto paraíso que cualquier niño o niña de mi edad, que ni en sus sueños más alucinados pudo haber imaginado.
Era una infinidad de objetos plásticos que dudo mucho, haber jugado con todos y cada uno de ellos. ¿Pero que sucede cuando uno de ellos te provoca el trauma mas hardcore de tu vida?. No es agradable, no lo es.
Cuando tenía 5 años, cuando mi vida era normal como la de cualquier niña de mi edad que le hacia feliz dar vueltas y vueltas con ese llamativo vestido rosa con encaje, calcetas de olanes y los zapatos de charol mas fashion que mi madre pudo haber encontrado, cuando hacer pastelitos de lodo no era asqueroso y sobre todo, cuando no se tenian deudas por usar demasiado la tarjeta de crédito. Esa era vida, pero todo cambió.
De todas las fobias que he desarrollado a lo largo de mi vida, la primera y la más grande de todas, nació en mí a esa edad y todo por un juguete.
Mis abuelos, mi mamá y yo, fuimos a visitar a la familia de fuera, la típica familia que conoces cuando eres una pequeña niña y que despues de eso se te olvida que existen, era diciembre y al parecer pasaríamos la navidad con ellos en León Guanajuato, pero mi mamá por cuestiones de trabajo tuvo que regresar y con ella, yo también, desde pequeña se ha acostumbrado a arruinar mi diversión. Dos semanas despúes mis abuelos regresaron, cargados de regalos y recuerdos de la ciudad, y yo estaba felíz por saber que nuevo juguete tendría en mis manos el cual desplazaría a los que anteriormente mis padres me habían regalado, aunque tuvieran solo algunas horas desde que supe lo que eran, un jueguete nuevo era un juguete nuevo.
Así que como toda una salvaje, salte sobre esa caja envuelta en papel metálico con estampados de noche buena y moños rojos y la destrozé completamente para saber lo que había en su interior... y ahi estaba él, la razón por la cual los circos alcanzan la gloria... el motivo de las risas infantiles, LA MÁXIMA EXPRESIÓN DE ESTUPIDEZ HUMANA... un payaso!!!!.
Al principio, no sabía que podría hacer yo con un muñeco de esas características, así que mientras pensaba en algo lo deje por ahí y mi madre, como toda una madre normal, tomó todos mis juguetes y los llevo a mi cuarto, donde deberían estar.
Esa noche, según yo estaba muy cansada, despues de tanto jugar cualquiera lo estaría, y como toda una niña sin preocupaciones me dormí.
PERO OH MALDICION!! el payaso que mis abuelos con tanto amor me habían regalado cobró vida, su cara estaba roja y brillaba y se movía! maldita sea pensé, bueno no pensé por que realmente estaba muerta de miedo y no podía ni moverme, así que lo único que podía hacer era gritarle a mi mamá como toda una desquiciada, ella acudió rápidamente a mi llamado así que le indique lo que pasaba, primero se burló de mí y me dijo que no pasaba nada, apagó el muñeco y yo me dedique a dormir.
Pero sin darme cuenta una fobia se gestaba dentro de mí, al poco tiempo mis padres me llevaron a un circo y cuando el horrendo ser de maquillaje extremo se acercó a mí no pude evitar llorar y esconderme en los brazos de mi papá, que en ese tiempo si me quería.
Pero la consolidación de ese miedo, se presento cuando ví esa película de Stephen King, al principio no me causó temor, el temor vino despues, no podía dormir y me asustaba con cualquier cosa.
Mientras los años pasaban el temor crecía y aunque ahorita se controlarme muy bien, no dejo de asustarme con esas aberraciones del mundo, aunque algunos payasos antes de asustarme me dan lástima. El regalo de mis abuelos se perdió en el tiempo y en el espacio hace tanto que no lo he vuelto a ver y que bueno, por que eso me ayuda a vivir en paz. Snif snif extraño los juguetes fashion.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Aclaración y quejas.