diciembre 10, 2008

El día del juicio.

Muy pocas veces me quejo del lugar donde vivo (se fijan que siempre me estoy quejando de todo) hasta cierto punto me gusta mi ciudad, todo lo que me importa está aquí, pero eso no significa que quiera pasar el resto de mi vida en este lugar.
Lo qué no me gusta de vivir aquí es el calor y el Santos Laguna (No me gusta el Soccer), por lo demás no me quejo en cierto modo se podría decir que ya me acostumbre. Una de las cosas que caracterizan a la comarca lagunera son las tolvaneras, malditas mil veces malditas. Este tipo de cosas por lo regular se presentan en marzo abril y mayo, airesito tierrita... a veces en un nivel que el ser humano normal puede soportar, otras hasta te da miedo salir a la calle.
La última vez que ví una tolvanera cabrona fue en marzo despues de salir de la escuela, a lo lejos se podía ver una mancha café en el cielo así que más valía darse prisa, afortunadamente esa cosa me alcanzó ya cuando faltaban 2 cuadras para llegar a mi casa, por lo tanto yo no la sufrí.
Hace dos días el clima aquí estaba algo raro, un ligero aire y una temperatura tan genial que te daban ganas de abrazar al mundo de la felicidad que inhundaba tu interior, pero tanta calma sólo podría traer desgracia, así que siempre estaba preparada para el siguiente día, no vaya a ser el Diablo.
Ayer mientras veía la tele se me antojo ir a la tiendita por provisiones, pero cuando abrí la puerta casi les puedo asegurar que pensé que el mundo se iba a acabar, eran las 8:30 pm ya estaba oscurito y había poquita visibilidad, una tolvanera azotaba mi ciudad nuevamente, pero como no estaba tan cabrona al principio me aventuré a ir a la tienda, de regreso las cosas se complicaron, montones y montones de tierra me golpeaban, era como estar en un tornado pero sin dar vueltas, así que corrí, tenía que luchar por sobrevivir y cuando logré ver mi casa solo atiné a refugiarme en la cochera y cuando voltee, me dió más miedo, en verdad era el fin del mundo o al menos de mi ciudad, todo se veía de un color rojizo, mucho viento, mucha tierra, todo bien feo, la señora de las hamburguesas tenía tanto miedo que se refugió en su carrito jaja.

Aquí un ejemplo de como logré escapar anoche, nomás que en vez de fuego y autos volando, era tierra y basura volando. (a partir del minuto 4:04)

2 comentarios:

  1. Cierto ayer muy feo el clima, al menos udted se pudo refugiar en su cochera, en mi caso apenas si me pude refugiar en una escuela, eso me gano por andar a esas horas en la vagancia. Daba miedo y debo decir que casi me lleva el aire, aun no se si algun dia terminara de salir toda esa tierra de mis ojos y pulmones.
    Pero viendolo por el lado positivo mientras me refugiaba en una escuela, bastante grande y que gracias a dios el guardia andaba de buenas y dejo entrar a todo el que pedia auxilio pude escuchar el fuerte viento entre los arboles, sin duda toda una sinfonia que dudo alguien humano sea capaz de reproducir,.
    Debo suponer que es a su manera que la tierra nos dice qu ya no Chinguemos y que la cuidemos mas... eso o de verdad ya esta dando el ultimo suspiro...
    En fin que este bien sorel ^^

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  2. Yo digo que es más bien es el primero de los muchos regaños que vamos a recibir por nuestras irresponsabilidades.
    Y luego todavía mi psicologo se pregunta por que doy señales de Misantropía...

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Aclaración y quejas.