Ir al contenido principal

Vicios.

Excesiva afición a algo, especialmente sí es perjudicial.



Siempre he escuchado en mi familia que hay que casarse con un buen hombre y sin vicios, lo cual en lo personal me parece una estupidez. (Lo que me parece estúpido es "un hombre sin vicios", aunque el matrimonio también.)
No todos los vicios son malos, y el hecho de ser adicto no significa que todos los días andes de borracho, "viajando" o convertido en una locomotora humana.

Los vicios pueden ser buenos o malos, aunque siempre los más ricos son los malos. Para que hacernos tontos.
Yo en lo personal tengo muchos vicios unos mas malos que otros pero al fin y al cabo me están haciendo daño y moriré joven.

Por ejemplo la música ♥, es como un vicio pero a la vez es mi razón de ser, quién sabe, no hay un día que no haga, diga o escuche algo sobre música ♥.
Pero también existen los malos y mas comúnes, la cerveza, el cigarro, la Coca-Cola, los dulces -hay no este es un buen vicio-, y tú.

Ciertamente cada uno de ellos me hace mucho mal, pero no quito el dedo del renglón por que luego mi vida sería más miserable. Sí tengo un cigarro, pero no hay alcohol de por medio, su complemento es la Coca-Cola. O bien, si no tengo ninguna de las anteriores, los dulces son la mejor opción. Y el último pues ahí sí no sé, es un enigma en mi circulo vicioso.

Hablando acerca del último y más malo. Aquí no hay de por medio un amor eso es cierto, hace mucho que se me olvido que era eso. Es un vicio en toda la extención de la palabra y pues tiene lo suyo para que negarse, así que por más que quiera dejarlo siempre voy a recaer. Por que además de eso, también es especial.
Pero no deberías engrandecerte, todo tiene un por qué pero no eso no significa que tiene que ir de la mano contigo.

De igual forma, los vicios anteriores también tienen su orígen, pero ya no me acuerdo. Simplemente llegaron y como tal debo aceptarlos y quererlo. Ok no, pero mientras no pueda quitarmelos de encima lo disfrutaré hasta que ya no haya tiempo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Una mañana

Todo fue tan raro. Cuando desperté la cama estaba vacía, había recuerdos por toda la habitación. Las cortinas serpenteaban con las ligeras ráfagas de viento que entraban por mi ventana. Escuchaba claramente el paso de los vehículos, el sonido del ventilador, la radio que solo sintoniza una estación sin ponerse loca. Tenía los ojos rojos de tanto llorar, no recordaba en que momento me había quedado dormida. La espalda me ardía, el corazón latía con fuerza, como si se fuera a salir de su lugar, la alarma de mi teléfono celular comenzó a sonar, faltaban cinco minutos para las seis de la mañana. Era lunes. Me levanté como pude y me acerqué a la cafetera a servirme una taza, no había nada, lo olvidé anoche. Saqué la bolsa de la alacena y puse a funcionar la máquina. Caminé descalza por toda la casa, sintiendo el frío del suelo, caminaba de un lado a otro sin saber donde detenerme ¿detenerme para qué? Nunca lo supe. Entré en la regadera y abrí la llave del agua fría, me caló todos los hues…

Pequeña libreta roja.

Algún día voy a escribir nuestra historia, para que sepan que la vida es lo mejor que nos puede pasar. 28 de agosto de 2015.
Le escribí aquello hace un par de años en una libreta roja, que ahora tengo de vuelta, le escribí porque estaba por salir de viaje a Orlando, era la primera vez que viajaba completamente sola y estaba aterrada, le habían contado un montón de cosas acerca del aeropuerto de Dallas y de cómo tenía que moverse a la velocidad de los chitas antes de que los montones de orientales, desembocaran en ese lugar cómo un cardumen de atún. Aquella libreta me la regaló una de mis mejores amigas en una ida a un café que con el tiempo dejó de existir, siempre me ha gustado que me regalen libretas, aunque casi siempre termino por abandonarlas un tiempo. Me pareció una idea escribirle algo y que se lo llevara, la libreta es pequeña, no le iba ocupar mucho espacio. Siempre he sido pésima para elegir obsequios, pero me pareció la mejor idea del mundo que la llevara. Me gustaba la idea…

Mañana.

Hoy es el último día que te escribo. Hoy me despido de ti. Hoy dejo de ser la mujer que más te ama para convertirme en la que más te amó. Te escribí esto en el cuaderno que me regalaste y que por años ha guardado todo eso que siento por ti. Lo he escrito ahí para que cuando tenga ganas de buscarte, pueda abrirlo en la página correcta y detenerme antes de cometer una locura.
Te escribo porque es la única forma que tengo para no romperme, porque ganas de llamarte no me han faltado y caigo en cuenta de que si llegaras a contestar, no sé qué te diría. No sabría de que hablar. No sabría que hacer. Ya sabes que para mí siempre ha sido mejor escribir.
Ése cuaderno no sólo guarda algunas formas de lo que ha sido mi amor por ti, también guarda la última rosa que me regalaste y que con el paso de los meses se ha ido secando. Así como se fue secando tu amor por mí.
Te escribo como nunca me sentí capaz de hacerlo: Con tristeza, enojo, con ganas de llorar. Pero me aguanto porque ya no queda de ot…