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Si a esas vamos.

Neta que, como somos crueles maldita sea, todos y cada uno de los seres humanos que por desgracia habitamos este hermoso mundo que no merecemos.
La crueldad puede ser de cualquier tipo, hacia los animales, plantas, ecosistema, medio ambiente e incluso a nosotros mismos.
Por eso todos los desastres y cosas de esas nos pasan, apoco creen que el río Nazas se llevo sus humildes viviendas nomás por mamón, no señores, en primera se las llevo por que ustedes bola de pendejos se establecieron en su cause pensando erroneamente en que el agua no volvería y ya ven ahi estan las consecuencias (pero al principio hasta se subian al pinche cerro para ver como corría el agua) y segundo pues por que sí, ese era su destino.
Pero el apogeo del río Nazas ya pasó y ahora mis queridos animalitos de la creación tendrán que esperar 17 años para que el agua vuelva a pasar por ahí o bien, danzarle a Tlaloc para que haga todo lo posible y los niveles de la presa suban hasta el 97% de su capacidad y entonces si, soltar un poquito de agua por 45 días again.
Pero volviendo a la crueldad y haciendo a un lado los desastres naturales -provocados por el hombre- yo decía que, no pinchis mamen en serio que no, la crueldad es dificil de evitar lo sé, yo acostumbro serlo sin darme cuenta y ya al último hay ando pidiendo perdón y ofreciendo mandas de rodillas a la virgencita, pero cuando la víctima soy yo se siente todavía más feo, primero digo, ya al demonio con todo y nada me importa, pero muy en el fondo allá bien hondote si me cala y digo, pues soy un ser humano mínimo tengo que sentir tantitito dolor pero a veces, bueno más bien siempre, ésta crueldad viene acompañada de lo que más odio en mi vida pero odiooo no mamadas: EL CINISMO.
Maldita sea, que sean cruel conmigo está bien no hay pedo, pero que me lo avienten en la cara cual balón de futbol, no mamar.
Bien lo había escrito Nietzsche en Más allá del bien y del mal: El cinismo es la única forma en que las almas vulgares prueban un poco de honestidad.
Él siempre tiene razón y yo nunca quería creerle, pero a partir de ahora lo haré y pondré en prácticas sus sabias enseñanzas.
No se que puede ser peor, si la crueldad acompañada de cinismo o la crueldad cinica e hipócrita, creo que la segunda, y todavía se atreve a fingir qué no pasa nada. Pero cómo soy bien pendeja buena onda, siempre creo que las cosas pueden cambiar.
Pero, ahora me toca probar a mí el papel de villana haber que siente quién quite y esté divertido.

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