noviembre 02, 2008

De calaveritas, día de muertos y el Black Merol de Odín

Ande por primera vez en 20 años no fuí al panteón a visitar a mis difuntos familiares, soy una mala hija lo sé, pero en años anteriores ibamos a buena hora pa' medio día ya estabamos en casa comiendo calaveritas de dulce y oliendo a cempasúchil. Pero éste año fue diferente, era la 1 de la tarde y luego que aquí en mi bella ciuda' el sol no cala en lo absoluto, pues decidí quedarme en casa y perderme de ésta hermosa tradición y también de toparme a varios compañeritos de primaria, secundaria que sé yo, siempre los veía éste día.

Ayer tuve una noche bastante rara, para empezar me quedé en casa, traía la misantropía a todo lo que da, así que mejor dije "para que hacerle a la mamada, me quedo en casa y mañana no despierto con resaca" y bien comenzó el típico aburrimiento de sábado por la noche, estaba viendo una película pero no recuerdo cual, salía Cristina Ricci ella es agradable pero me cagaba que en los locos adams fuera mamona. Para matar el tiempo me pusé a limpiar mi cuarto que sinceramente ya era necesario, empezaba a creer que una sociedad de hombrecitos extraños estaba estableciendose bajo mi cama; y sí, me pasó lo que a mucha gente le pasa cuando limpia su cuarto, ya saben recuperan cosas que creyeron se había tragado la tierra, encontré mi vieja torre de cd's esos que quemé con tanto amor cuando los quemadores 52x32x52x eran la mamada y todos me pedían de favor que les pasara música, ya saben mi buen gusto ante todo. Y es que con todo este asunto de la música digital pues los cds se vuelven obsoletos entonces supongo que conforme paso el tiempo se fueron llenando de papeles, regalos y cosas así que entraban a mi cuarto y por supuesto, me olvidé de su existencia.

Apagué el televisor y me pusé a escuchar lo que tenían (por cierto, creo que nunca terminé de limpiar), y no mamar, rolas bien retro en la onda underground y de bandas que no sabía que yo conocía, es que con la edad uno se olvida de muchas cosas. Y fué algo gracioso por que empecé a acordarme de esas veces en las que pues una por escuchar metal se siente bien mala y adopta ondas bien extrañas, cuando era más joven y menos sabia, me tocó el apogeo del Black Metal, sí no escuchabas Black Metal eras posser y te irías al cielo, o almenos eso pasaba con la gente que me juntaba, todos metaleros, por que según yo, las demás personas no valían madre.

En esos tiempos del Black Metal, pues uno tenía que saber de sus orígenes y tener cd's de culto, sí poseías el De Mysteriis Dom Satanás de Mayhem (¿Es Meijem o Meiem?, disculpen, es que no soy black metalera) estabas como que en onda y sí conocías al Inner Circle y a sus miembros quería decir que eras un culto, o bien si te provocaba una enorme felicidad la portada de un disco de Mayhem donde el buen "Dead" estaba muerto tenías todo para ser un buen Black Metalero y sin olvidar claro, escuchar bandas como Darkthrone, Burzum o Marduk, ave maría purísima, pura música del mismisímo diablo pues.

Y les digo, una era pequeña y a pesar de que por culpa de sus trastornados padres pues tenía el merol en su casa, siempre queda esa espinita de andar en grupito con vatos de negro, con pulseras llenas de picos, mientras mas picos mas malda' y camisetas blasfemio-metaleras, sí era posible con el mismisimo chamuco impreso y nunca sonreirle a la gente por que eres malo y tienes que comportarte. También se odiaba a personas como Marylin Manson, por aquello de autoproclamarse -no se qué- de la Iglesia Satánica y era enervante que el hablara de Anton Lavey, que era como nuestro pastor (¡¡¡¡¡¡Jajajajaja!!!!!!) ya saben, cosas de ultratumba.

Poco me falto para actuar como Black Metalero (estúpido, pero al fin y alcabo black metalero) ir de noche al panteón para que se me apareciera el coco y decirle a mis amiguitos que tuve un encuentro cercano con Lucifer e hice un pacto con él, para convertirme en la mejor guitarrista de Black Merol que haya existido y con ello volver a fundar el Inner Circle y vivir en Noruega, por que Noruega es black merol y por eso.

Ahora todo eso es gracioso, me río de mis tonterías de pubertad y conosco a gente que tiene la misma edad que yo, pero que siguen en su misma fantasía, una vez critiqué mucho eso, que la Black Metal Mafía se ofendío... Sí, acá hay una black metal mafía.


Hay estas cosas, lo bueno es qué como siempre lo digo, una crece y se da cuenta de que no siempre las cosas tienen que ir de la mano del Diablo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Aclaración y quejas.