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Complicaciones absurdas

No sé si sea correcto, pero quién me asegura que lo correcto en verdad lo es, quién me puede asegurar que la verdad es completamente cierta sin tintes de mentiras. Sinceramente, nadie puede explicarse nada, ni el por qué, ni el cómo, tal vez cuestión de , independiente e irreal, basta con creer en lo que uno quiere o en lo que pueda ayudarlo para hacer menos miserable su existencia. Más que , es credulidad.

No sé si a estas alturas el tiempo se convirtió en mi amigo y para que pensarlo, tal vez las horas pasen y siga aquí con la misma duda que nubla mi mente, tal vez lo único cierto es que en verdad nada es real pero a la vez lo fué. Todo proceso lleva consigo un plano, una forma de actuar y de llevarse a cabo, es un mecanismo que el ser humano conoce a la perfección, pero que dificilmente sabe usarlo.

Necesita quién lo guie, como un niño pequeño necesita de su madre. Siempre hay que esperar y definitivamente, esperar no es una opción, así como tampoco lo es amar u odiar.
Tomando en cuenta que en cada etapa de la vida el cambio es constante, pero que tipo de cambio, de tu persona, de tus sentimientos, de tu entorno, ¿de que? ¿por qué es tan necesario?. Basta con pregutarnos si en verdad lo queremos. Se necesitan muchas fuerzas para afrontarlo como viene, mucha voluntad y la mayoría de las veces carecemos de ello.

Quién no necesita de nada, lo admiro profundamente, quién no tiene la capacidad de aceptar un sentimiento o de suprimir al mismo, se podría convertir fácilmente en un maestro. Pero de que me sirve aprender de alguién sin vida, como explicar lo inexplicable no solo del mundo si no del universo, el por qué de las cosas, las dudas más pequeñas y complicadas. El principio de todo; el fin del mismo.
Vaya que sí es complicado.

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